Para entender bien su funcionamiento, deberemos antes saber algunas cosas básicas sobre Android. Una instalación de Android contiene distintas particiones, y cada una tiene sus funciones. Las principales son: /boot, /system, /recovery, /data, /cache y /misc. El recovery es una partición del sistema, y es de arranque, lo que significa que podemos arrancar nuestro dispositivo y acceder al Modo recovery directamente. Es una opción muy útil, ya que si nuestra instalación de Android falla o tiene algún problema, el Recovery es independiente, con lo que podremos acceder a él sin problemas y desde allí reparar el sistema (y más cosas que veremos luego).
Tenemos que tener claro que lo podremos usar siempre que él mismo no esté dañado. Si el recovery está bien, podremos acceder a él sin problemas. El modo recovery no tiene muchas funcionalidades, ya que solo está pensado para realizar operaciones del sistema, por lo que ni siquiera soporta la conexión wifi ni muchos drivers.

Tenemos que tener claro que lo podremos usar siempre que él mismo no esté dañado. Si el recovery está bien, podremos acceder a él sin problemas. El modo recovery no tiene muchas funcionalidades, ya que solo está pensado para realizar operaciones del sistema, por lo que ni siquiera soporta la conexión wifi ni muchos drivers.
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